Slow Fish: cómo la pesca artesanal protege el alma de nuestras costas

 

El evento regresa a Génova, Italia, del 1 al 4 de junio

 

El informe de clausura del Año Internacional de la Pesca y la Acuicultura Artesanales (IYAFA, por sus siglas en inglés), que ha publicado recientemente la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), enfatizaba que 492 millones de personas dependen, al menos parcialmente, de las pequeñas pesquerías para su sustento y que un 40 % de los pescadores y trabajadores de la pesca son mujeres.

 

Slow Food, junto con la Región de Liguria, están organizando la 11. ª edición de Slow Fish en Génova, Italia, del 1 al 4 de junio, para centrarse en la protección de los ecosistemas marinos y costeros. El lema de este año, De costa a costa, enfatiza que las aguas no deberían considerarse por separado de la tierra: los medios acuáticos y terrestres están profundamente interconectados.

 

No podemos ignorar la influencia que ejercen los mares y océanos en el clima, o el hecho de que nuestro comportamiento sobre la tierra tiene profundas consecuencias para la salud de las aguas. Tenemos que promover buenas prácticas en el ámbito de la pesca sostenible, así como a lo largo de un amplio abanico de actividades costeras. En este sentido, el papel de las ciudades es fundamental, puesto que son puntos clave de intercambio entre pueblos, culturas y bienes. Luego están las acciones que todos nosotros podemos llevar a cabo por el bien de los ecosistemas acuáticos: desde el uso adecuado del agua hasta la agricultura libre de pesticidas y la eliminación de plásticos de un solo uso. Sobre esta cuestión, el informe del IYAFA reconoce y apoya la contribución que hacen las pequeñas pesquerías artesanales a la seguridad alimentaria y la nutrición.

 

Una muestra del programa

 

Las conferencias y los encuentros en la Plataforma para pescadores son una oportunidad para explorar temas clave y reflexionar sobre nuestras elecciones de compra. En la Arena Slow Fish se ofrecerán debates en profundidad que llevarán a cabo biólogos marinos, académicos, escritores, climatólogos y representantes de instituciones, así como pescadores y criadores de mejillones, cuyas experiencias son testimonio de cuestiones medioambientales, económicas y sociales.

 

El 1 de junio la conferencia Donde la tierra se encuentra con el mar analizamos los ecosistemas costeros como una intersección donde podemos observar más fácilmente la naturaleza multifacética de las interconexiones entre la tierra y el mar. Tener en cuenta su fragilidad desde una perspectiva holística es vital para desarrollar soluciones sistémicas para los grandes retos de nuestra época. “La tierra alimenta el mar, en concreto, mediante los ríos. Para desarrollarse, las criaturas de los océanos necesitan los viveros de las marismas costeras y los estuarios, donde los microorganismos del suelo digieren materia vegetal en descomposición”, explica Pierre Mollo, biólogo e investigador del plancton, que interviene en la conferencia. “La biodiversidad marina depende de la conservación de estos equilibrios naturales. Por eso podemos decir que si vamos a vivir de la generosidad del mar mañana, debemos proteger la vida en la Tierra hoy.”

 

El programa de las conferencias continúa el 2 de junio con Agua, agua en todas partes: diario de una emergencia acuática, que aborda la crisis de agua, un indicador alarmante del cambio climático; Restaurando la belleza del mar, el 3 de junio, que proporciona una plataforma para aquellos que trabajan en la limpieza de los mares, con la participación de Franco Borgogno del European Research Institute. Para acabar, Besados por el mar: la regeneración de las ciudades costeras, el 4 de junio, aborda cómo las ciudades costeras pueden convertirse en polos de intercambio y en motores de cambio para el bien del medio ambiente y de todas las formas de vida.

 

En la Plataforma de pescadores, los visitantes pueden escuchar testimonios de aquellos que cada día viven en el mar o cerca de él, afrontando su belleza y sus retos, desde la contaminación hasta los cambios medioambientales.

 

Slow Fish 2023 es, ante todo, una oportunidad para aprender, gracias a las actividades educativas organizadas por Slow Fish y el Acuario de Génova, con el apoyo de Unicredit. Investigamos las cuestiones que están en el corazón del evento a través de conferencias y foros en la Arena Slow Fish, así como mediante Talleres de Degustación, Cenas con Gusto y clases de cocina junto con cocineros.

 

El evento también presenta un área dedicada a las gastronetas, la cocina callejera y la cerveza artesanal, una enoteca con más de 300 marcas de vino, el Mercado, cuyas paradas y colectivos regionales muestran lo mejor de la pesca costera y de los productos agrícolas, y los Baluartes de Slow Food, que protegen la rica biodiversidad del ecosistema costero.

 

Slow Fish 2023 está organizado por Slow Food y la región de Liguria, con el apoyo de la ciudad de Génova. Slow Fish es posible gracias al apoyo de numerosas entidades que creen en el proyecto, empezando por los socios principales BBBell, Pastificio Di Martino, Quality Beer Academy, Reale Mutua y UniCredit. El evento cuenta también con la colaboración del Porto Antico de Génova, el apoyo de la Fondazione Carige y el respaldo de la Cámara de Comercio de Génova. El socio cultural es el Instituto Central del Patrimonio Inmaterial.

 

Más información sobre el evento aquí: https://slowfish.slowfood.it/en/

Fotos y vídeos disponibles aquí: https://media.slowfood.it/Slow-Fish-2023

 

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